GENETICA

 

 

Sobre la conducta motriz
Existe consenso en la comunidad científica actual, en cuanto a que el ser humano nace provisto de una memoria motriz de origen genético y que, a partir de esta cualidad predeterminada, irá desarrollando todo su potencial, en función de los estímulos que vaya recibiendo y dependiendo de la cantidad y calidad de ellos, para configurar de esa forma, la denominada memoria motriz de origen histórico.
En consecuencia, la motricidad humana implica un particular fenómeno de adaptación y es una de las formas de interrelación del ser humano con el medio.
Los tres grandes grupos en que actualmente se dividen las capacidades-habilidades motrices: cognitivas, socio-afectivas y motoras, están supeditados, en gran medida, a la educación que, en el futuro, reciba cada individuo, ya se trate de educación formal, no formal o informal, dado que  de ella dependerá el nivel y la calidad de esas capacidades.
Esta concepción permite inferir que el movimiento humano es un fenómeno de adaptación y que conlleva los siguientes conceptos, como conducta:
Sentido:
Porque todo movimiento persigue un objetivo. Un fin.
Contenido:
Porque integra la historia personal del hombre en movimiento.
Significado:
Porque expresa, a través del movimiento, todos los contenidos de su historia, que es irrepetible.
Potencial genético
    Manno (1988) define las capacidades motoras como “conjunto de predisposiciones o potencialidades motrices fundamentales en el hombre que hacen posible el desarrollo de las habilidades motoras aprendidas”. Habla, por tanto, de predisposiciones o potencialidades, al igual que Porta (1988), que usa el término de innata, o Pradet (1999), que también usa el término de potencial de las capacidades motrices, y Álvarez del Villar (1992) que habla de desarrollo del potencial físico. Otros autores lo relacionan con el genetismo, como Verkhoshansky (2002), que habla de disposiciones genéticas como base de las capacidades motoras, o García, Navarro y Ruiz (1996) quienes lo consideran como factores hereditarios de la especie y de los progenitores, que se van transmitiendo de generación en generación.
    En efecto, las personas poseemos un potencia genético en cuanto a las cualidades motrices. Muchos deportistas entrenan desde jóvenes, pero la gran mayoría de ellos no llegan a la elite deportiva por falta de esa potencialidad genética necesaria para llegar. Por ejemplo, el VO2máx es el principal factor que determina la capacidad de resistencia, y solamente es mejorable alrededor del 10-30% mediante entrenamiento, según los fisiólogos