Las personas responden al liderazgo eficaz.


La humildad

Una de las características de un gran liderazgo siempre ha sido y siempre será el espíritu humilde.
Fortaleza espiritual
La fortaleza espiritual fomenta el pensamiento positivo, los ideales positivos, los hábitos positivos, las actitudes positivas y los esfuerzos positivos. Éstas son las cualidades que promueven sabiduría y el bienestar físico y mental, así como la respuesta y aceptación entusiastas de los demás1
Sólo quienes son íntegros tienen la capacidad de elevar y alentar a los demás a un servicio mayor, un logro mayor y una fortaleza mayor
La inspiración es esencial para liderar adecuadamente…
No existe ningún substituto satisfactorio para el Espíritu
Conocimiento
Un auténtico líder procura mantenerse bien informado. Es una persona que actúa conforme a principios y no por conveniencias. Procura aprender de toda experiencia humana examinándola a la luz de los principios de sabiduría.
Una de las mejores formas que tiene un líder de entender los principios correctos, es poseer un conocimiento y una comprensión cabal del manual correspondiente. La mayoría de las situaciones ya se han presentado anteriormente, quizás muchas veces, y se han establecido normas y procedimientos para tratar los problemas. Por lo tanto, siempre es sensato consultar y estar familiarizados con las instrucciones escritas vigentes
Lealtad
Un buen líder espera lealtad, y, a su vez, da su lealtad. Apoya a quienes les ha dado asignaciones. La lealtad se extiende hasta asuntos que están más allá del deber. El líder es leal cuando las personas con las que sirve reciben honores. Se complace en sus éxitos. No desautoriza a nadie, a menos que antes haya conversado con la persona cuya decisión va a modificar. No avergüenza a un compañero ante los demás. Es franco y abierto con esta persona.