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La ciencia del cerebro: qué escupen los futbolistas en la Copa del Mundo

Por Jeré Longman -Diario el Clarin de Buenos Aires, Argentina

Harry Kane --capitán de Inglaterra y goleador de la Copa del Mundo-- pareció por momentos más interesado en enjuagarse la boca con un líquido que en tragarlo.

Bien avanzado un épico partido de la segunda ronda contra Colombia que se prolongó a 30 minutos de tiempo adicional y penales, Kane exprimió vigorosamente en su boca una botella de bebida deportiva.Después arrojó un chorro de fluido en lugar de ingerirlo.

Otros jugadores de Inglaterra -que este miércoles perdió contra Croacia en las semifinales- también se enjuagan la boca y escupen a medida que van cansándose en los partidos y su rendimiento tiende a declinar.

Lo mismo hicieron muchos jugadores de otros equipos. Cristiano Ronaldo, el astro portugués, tomaba sorbos de su botella y los despedía en puntos y rayas como en una especie de código Morse acuático.

Puede que algunos jugadores quieran evitar sentirse hinchados y simplemente se refresquen la boca por el calor.

Pero a otros se los nota más decididos, con otra intención. Los jugadores están notoriamente aislados durante el Mundial de fútbol y en especial poco dispuestos a hablar sobre sus secretos de mantenimiento físico, de manera que lo que contienen sus botellas se desconoce.

Pero podrían estar empleando una técnica llamada “enjuague de carbono” o “lavado bucal”, según algunos científicos especializados en ejercicios y nutrición.

Durante más de una década, la investigación en deportes de resistencia como el ciclismo y las carreras a pie demostraron que los atletas pueden lograr un incremento de rendimiento enjuagándose la boca con una solución carbohidratada y después expulsándola sin tragar.

Esencialmente, de acuerdo con los científicos, los receptores de la boca envían señales a los centros de placer y recompensa del cerebro, insinuando que hay más energía en camino, de modo que los músculos puedan esforzarse un poco más y no haya razón para sentir tanto cansancio.

“En cierta forma estás engañando al cerebro un poquito; creemos que eso es lo que hace este mecanismo”, dijo Asker Jeukendrup, fisiólogo de ejercicios y nutricionista deportivo que, junto a colegas suyos de la Universidad de Birmingham de Inglaterra, detectó en 2004 que el enjuague de carbono hacía que los ciclistas fuesen alrededor de un minuto más rápidos en las pruebas de 40 kilómetros por tiempo.

El equipo nacional de Inglaterra no aceptó hablar sobre sus tácticas nutricionales en la Copa del Mundo. Pero una persona familiarizada con el régimen del equipo reconoció que los enjuagues de carbono eran algo que “se ha visto hacer en el pasado” al seleccionado y se los consideraba una “práctica bastante estándar”.

Un funcionario de la Premier League inglesa dijo que los buches con carbono se usaban para potenciar la energía, evitar la sensación de pesadez en el estómago y tratar de evitar calambres. Los científicos dijeron también que la técnica puede ser beneficiosa para eludir el malestar estomacal que puede producirse por tragar bebidas carbohidratadas.

Indican las investigaciones que el enjuague de carbono puede mejorar la performance cuando el líquido se agita dentro de la boca durante 5 a 10 segundos, cuanto más tiempo mejor, para que más receptores orales entren en contacto con los carbohidratos.

“Yo diría que todavía no es algo tan difundido” en la Copa del Mundo, pero parece que los jugadores están haciéndose más enjuagues de carbono que antes, dijo Jeukendrup, que ahora es profesor de metabolismo del ejercicio en la universidad inglesa Loughborough.

“Espero que se trate de un plan deliberado”, dijo. “Es bueno ver que la ciencia se abre camino hacia el deporte concreto.” Desde luego, los buches de carbono no pueden sostener a los jugadores durante un período indefinido. También debe ingerirse combustible carbohidratado a medida que en los músculos del cuerpo merma el glicógeno, forma de glucosa acumulada para proporcionar energía durante el ejercicio. De lo contrario, con el tiempo los jugadores se quedan sin nafta.

La mayoría de las investigaciones indica que los enjuagues con carbono son óptimos para el ejercicio intenso que dura entre 30 minutos y una hora. Dado que un partido de fútbol dura por lo menos 90 minutos y puede extenderse a dos horas en las rondas eliminatorias del campeonato mundial, recurrir a esta técnica puede ser “lo que no hay que hacer”, dijo Lindsay Bottoms, fisióloga del ejercicio e investigadora principal de deporte, salud y ciencia en la Universidad de Hertfordshire de Inglaterra.

Bottoms ha descubierto que el lavado bucal puede mejorar el desempeño pulmonar de los esgrimistas. Y uno de sus colegas que trabaja en el equipo de Inglaterra en la Copa del Mundo dijo que el nutricionista del grupo puso a los jugadores al tanto de los beneficios potenciales de los enjuagues de carbono en futbol.

Pero Bottoms agregó: “Hace falta que lo ingieran en vez de escupirlo, debido a la duración del futbol. Idealmente, diría que hay que hacer un buche y después tragarlo”, para obtener un beneficio doble.

La investigación de los beneficios potenciales de la ingestión de carbohidratos para el rendimiento en futbol está, en términos relativos, en su infancia. Son escasas las chances de beber líquidos luego del precalentamiento y el entretiempo. Nadie ha dado todavía con la cantidad óptima de hidratos de carbono que hay que ingerir para lograr un buen incremento de performance. Algunos estudios indican que es más de lo que se ingiere habitualmente durante un partido.

Los beneficios en cuanto a rendimiento en running aparecen con bastante claridad en las investigaciones, dijo Jeukendrup. Pero lo que es menos cierto, según él mismo ha escrito, es si beber soluciones con carbohidratos mejora procedimientos específicos del futbol como los pases, llevar la pelota con los pies (dribbling), patear y cabecear, ya sea postergando el cansancio o incidiendo en procesos cerebrales.

Hay estudios que muestran efectos positivos en el dribbling, los pases y el ritmo, pero otros aspectos no muestran cambios. No es una sorpresa, dijo Jeukendrup, el científico que estudia el ciclismo. Medir el funcionamiento en fútbol es extremadamente complicado y está sujeto a muchas variables.

Siguen sin contestarse muchas preguntas sugestivas en cuanto a los enjuagues con carbono: ¿Afectan la función cognitiva? ¿La toma de decisiones? ¿El tiempo de reacción?

¿Permiten que un jugador llegue a la pelota un paso antes cuando se instala la fatiga en los 15 minutos finales de un partido, proporcionando una fracción de segundo extra para tomar una decisión? ¿O para patear algo más fuerte y con mayor precisión?

¿Pueden haber influido en parte los enjuagues con carbono para que Inglaterra superara su traumática historia de fracaso en los penales en la victoria contra Colombia la semana pasada?

“Yo no diría tanto”, exclamó sonriendo Ian Rollo, científico líder del Instituto Gatorade de Ciencia Deportiva de Gran Bretaña.

“Por el momento, de ninguna manera podemos acreditarnos éxito alguno con los penales.” En cualquier caso, el enjuague de carbono no produce daño, de acuerdo con Rollo y otros científicos. (La broma es que el único riesgo posible es tener caries por tratarse de bebidas azucaradas.)

Y podría haber algunas ventajas del lavado bucal, dijo Rollo, así que “¿por qué no ponerlo en práctica?” Cuando la Copa del Mundo se acerca a su fin, el enjuague carbohidratado que elabora una empresa de Nueva York llamada Unit Nutrition, pasa a estar en venta en el mercado. Investigadores de la Universidad del Estado de Michigan están midiendo la actividad cerebral en estudiantes de nivel secundario para intentar determinar cuánto persiste un aumento potencial del rendimiento originado en un enjuague de carbono y si el enjuague de glucosa de Unit Nutrition puede mejorar la atención de atletas y otros usuarios.

Los resultados son “muy preliminares” pero indican que el incremento de performance dura unos 15 minutos. El enjuague parece contrarrestar el cansancio y aumenta la atención en una tarea, dijo David Ferguson, profesor adjunto de fisiología de los ejercicios en la Universidad del Estado de Michigan.

Para los jugadores de las semifinales de la Copa del Mundo, cansados al cabo de partidos cargados de presión, en el calor, durante casi un mes en Rusia luego de una temporada entera en sus equipos habituales, los enjuagues con carbono no parecen “hacerlos correr más rápido ni pegarle más fuerte a la pelota”, afirmó Ferguson.

En cambio, agregó, “van a maximizar su atención de modo que no se dejen vencer por el cansancio, que puedan ubicarse en la posición adecuada para jugar como tienen que jugar”.

Al acercarse a los penales el partido entre Inglaterra y Colombia, se hacía muy tarde incorporar carbohidratos en el torrente sanguíneo pero tal vez no demasiado tarde para provocar un buen “impulso cerebral” por medio de un enjuague de carbono, dijo Trent Stellingwerff, director de soluciones de la división del Pacífico del Instituto Deportivo Canadiense, que miró el partido y que ha estudiado los enjuagues con carbono.

“Vas a recurrir a todos los trucos que encuentres en el libro para tratar de maximizar la atención cognitiva después de dos horas de un partido muy intenso”, dijo. “Hay apoyo científico para respaldar eso dentro de un modelo de futbol? No que yo sepa. ¿Puede ser perjudicial? No, en absoluto. Si los deportistas creen en eso y es parte de su magia, ¿funcionará?

Por supuesto que sí.

♦ Andrew Keh, Tariq Panja y Rory Smith colaboraron con informes desde